El Emisor venía de aumentar en 200 puntos básicos la tasa de interés en los primeros tres meses del 2026.
En su más reciente sesión, la Junta Directiva del Banco de la República decidió de manera unánime mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en el 11,25%.
Esta determinación, reportada en las minutas de la institución, responde a un análisis detallado de la coyuntura inflacionaria, el dinamismo económico y los riesgos internacionales que enfrenta el país.
Contexto económico y cifras de inflación
Para tomar esta decisión, el equipo directivo evaluó que en marzo la inflación total alcanzó el 5,6%, superando en 46 puntos básicos el registro de diciembre pasado. Por su parte, la inflación básica, que excluye alimentos y regulados, se situó en 5,8%, lo que representa un incremento de 77 puntos básicos respecto al cierre del año anterior.
Las fuentes oficiales indican que, aunque las expectativas de inflación a un año se redujeron, aquellas para el cierre de 2026 volvieron a aumentar, manteniéndose todas las medidas por encima de la meta del 3% establecida por el Banco en un horizonte de dos años.
En cuanto a la actividad productiva, los indicadores de demanda de energía, producción manufacturera y comercio exterior sugieren que el crecimiento del primer trimestre de 2026 superaría al del último trimestre de 2025, impulsado por una demanda interna dinámica y un mercado laboral con niveles de desempleo históricamente bajos.
El propósito del consenso y el margen de espera
La decisión de mantener la tasa de forma unánime buscó enviar un “mensaje de consenso y respeto entre los miembros de la Junta Directiva”.
Según el documento, el objetivo fue mostrar que es posible lograr acuerdos a pesar de las opiniones diversas y “evitar que las políticas del Banco sean interpretadas como elementos relacionados con el proceso electoral”.
Asimismo, la Junta adoptó un “espíritu práctico de dar un margen de espera” hasta la próxima sesión para evaluar con mayor información el impacto de los ajustes previos en las tasas sobre la inflación y la demanda interna.
Diversidad de posturas en la Junta
A pesar de la unanimidad en el resultado, las minutas revelan tres visiones técnicas distintas sobre el rumbo de la política monetaria:
Preocupación por la persistencia inflacionaria
Un grupo de cuatro directores enfatizó el riesgo del aumento en la inflación básica, que pasó de 4,9% a 5,8% anual entre noviembre y marzo.
Este grupo subrayó que “si los choques de precios se traducen en un desanclaje nominal de las expectativas de inflación, la política monetaria debe reaccionar para evitar que la inflación se vuelva persistente a través de efectos de segunda ronda”.
Atribuyeron las presiones al elevado déficit primario del Gobierno y a aumentos del salario mínimo por encima de la productividad.
Argumentos por una postura más relajada
Dos directores sostuvieron que los incrementos recientes de precios obedecen a choques de oferta e indexación, y no a excesos de demanda.
Señalaron que la política monetaria en Colombia es “altamente restrictiva” comparada con otros países de la región y advirtieron que tasas más altas podrían atraer “capitales especulativos” y profundizar la apreciación cambiaria, afectando a los exportadores.
Para estos miembros, reaccionar mecánicamente a las expectativas del mercado puede terminar “transformándola en mayores rentas financieras”.
Enfoque en choques de oferta y cadenas de suministro
Un miembro adicional resaltó que la inflación de marzo se explica principalmente por factores climáticos y conflictos globales que afectan insumos como los fertilizantes.
Este directivo advirtió que “en un ambiente de incertidumbre geopolítica… la acción del Banco Central tiene mayores impactos distributivos sobre la economía” y sugirió investigar niveles de inflación que no detengan el crecimiento sostenido y el empleo a largo plazo.
Finalmente, la Junta Directiva reafirmó que la estabilidad actual de la tasa apoya la recuperación económica sin comprometer la meta de inflación, aunque aclararon que las decisiones futuras dependerán estrictamente de la información disponible en las próximas reuniones.
Fuente: Portafolio