Mientras el presidente culpa de la crisis del sector a las altas tasas de interés, el gremio de los constructores insiste en que el problema es la falta de subsidios.
Durante el más reciente consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro pidió acelerar el sector de vivienda, que pasa por un difícil momento, proponiendo incluso que los ingenieros militares se dediquen a esa labor. Así mismo criticó las solicitudes de gremios como Camacol por pedir revivir los subsidios. Es más, el mandatario no tuvo problema en asegurar que hoy las personas no compran casa debido a que las tasas de interés son muy altas. “Pendejo el que compre una casa hoy”, aseveró.
Camacol, gremio de los constructores, respondió las palabras del presidente reiterando su carácter técnico e independiente y rechazando las críticas que señalan un supuesto “silencio cómplice” frente a la crisis del sector. El gremio aseguró que ha explicado de manera consistente, con argumentos basados en evidencia, las causas que han dificultado el acceso a vivienda en el país.
Según Camacol, uno de los factores determinantes del deterioro del sector ha sido la modificación del programa Mi Casa Ya, que desde 2015 permitió a más de 360.000 hogares adquirir vivienda. Los cambios recientes han reducido significativamente las oportunidades para los hogares de menores ingresos, afectando la dinámica del sector.
A esto se suma el aumento en las tasas de interés hipotecarias, explicado no por las decisiones del Banco de la República, sino por el deterioro de las finanzas públicas. El gremio indicó que un déficit fiscal cercano al 6,4 % y una deuda pública equivalente al 64 % del PIB han elevado los rendimientos de los bonos de deuda pública, que hoy rondan el 13,7 %, impactando directamente el costo del crédito.
Camacol enfatizó que el crédito hipotecario no depende directamente del Banco de la República, sino del comportamiento de los TES, que reflejan el riesgo país. En ese contexto, Colombia enfrenta una de las tasas más altas del mundo en bonos a 10 años, lo que encarece el financiamiento y limita el acceso a vivienda.
El gremio también señaló que decisiones de política económica han incrementado los costos de construcción entre 16 % y 20 %, debido al alza del salario mínimo, aranceles a insumos como el acero y la incertidumbre regulatoria en vivienda de interés social.
“Qué bueno que el presidente se dé cuenta de que el mercado de vivienda está deprimido. Nosotros venimos advirtiéndolo hace años. Claramente, todo esto obedece al desmonte de políticas de subsidio como Mi casa ya. Y a la falta de capacidad de endeudamiento de los hogares que no pueden comprar sin subsidio. Sin embargo, el presidente solo ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en su propio ojo”, aseguró Guillermo Herrera, presidente de Camacol, al insistir en el impacto de las políticas gubernamentales sobre el sector.
El gremio hizo un llamado a enfocar el debate en soluciones y no en descalificaciones, con el fin de reactivar la inversión, proteger el empleo y garantizar que más familias puedan acceder a vivienda digna. Herrera concluyó que los problemas de vivienda dejaron de ser una dificultad sectorial: “Ya están cobrando una factura macroeconómica que pagamos todos los colombianos”.
Fuente: SEMANA